Caminando por la colonia Roma, me encontré este sitio. Fue un alivio finalmente encontrar una galería que vale la pena, lástima que estaba cerrada jaja. Me pregunto, se agotarán las entradas? Habrá lista de espera?
Hasta pronto
A las 7:19 del jueves 19 de Septiembre, hace 22 años, se registró el sismo de 8.1 grados en la escala de Richter y de más de 2 minutos de duración que, en conjunto con la réplica ocurrida el 20 de Septiembre a las 19:38, con una intensidad de 7.9 grados, ha sido catalogado como la peor tragedia en la Ciudad de México.
a 10 días después de ocurrido el temblor.
Qué es lo que nos hace felices? Tal vez al hacernos esta pregunta pensemos en un trabajo bien remunerado, o tal vez ni siquiera consideremos el trabajo y pensemos solamente en el dinero, o en un viaje a una playa tranquila, una casa en un sitio con buen clima, o un matrimonio estable con una vida sexual emocionante. Sin embargo, el hombre que ha sido declarado el más feliz del mundo no tiene nada de esto, vive en el Himalaya, con un clima totalmente diferente al de una playa, no tiene dinero pues ha renunciado a la posesión de bienes y dedica todas sus ganancias a obras de beneficencia, y a los 30 años decidió acogerse al celibato y dice cumplirlo sin problemas. Y definitivamente es más feliz que tú y que yo. Mucho mas feliz. De hecho, es el mas feliz.
Te fuiste en medio de un río de lágrimas que corría por ti, en medio de un alboroto de libros y maletas, zafándote de un abrazo para ser atrapada por otro, te fuiste porque te diste cuenta de que este sueño nuestro no era también tu sueño, y que tu meta no es ser médico sino algo diferente. Y bueno, aquí nos dejaste un cuarto vacío que se quedó igual que nosotros, esperando tu regreso. Para todos en la casa fue un honor conocerte y compartir contigo estos años, eres una gran amiga, mi mejor amiga, y te vamos a extrañar, bueno yo ya te extraño. Ahora a seguir adelante, a hacer las cosas como cuando bailas flamenco, con la actitud segura y la frente en alto, y recuerda que aquí tienes amigas que te queremos mucho y una familia que te recibe con los brazos abiertos cuando quieras venir.
El 21 de Julio de este año se ha publicado Harry Potter and the Deathly Hallows, el último libro de la serie del mago que ha cautivado a millones de personas alrededor del mundo. Desde 1997, año en que se publicó Harry Potter y La Piedra Filosofal los libros obtuvieron una popularidad inmensa, se han vendido más de 350 millones de copias, incuyendo el record establecido por el libro 7, de 15 millones de copias vendidas en 24 horas, y se han traducido a más de sesenta y tres lenguas diferentes, incluyendo el latín, convirtiendo a J.K. Rowling en la mujer más rica de Inglaterra (sin tomar en cuenta a la reina, por supuesto).
He llegado nuevamente a mi tierra, esta tierra de conejos de la que había estado ausente durante poco más de un año. Y he vuelto a sentir algo muy especial, que dura tan solo un segundo, o quizá un poco más, al sentir por primera vez la brisa cálida, de poco más de 30 grados con esa humedad que te abraza al salir del aeropuerto, ese momento en que el tiempo se detiene, y cada centímetro de mi piel es invadido por la atmósfera de esta hermosa ciudad, se llenan los pulmones con la primera respiración profunda y en mi rostro se dibuja una enorme sonrisa, y me siento en casa. Luego viene el camino, más largo ahora que antes, desde al aeropuerto hasta mi casa, custodiado por los flamboyanes que en esta época del año se doblan bajo el peso de tantas flores, y le dan al camino un color naranja que alegra aún mas el paisaje. Esta ciudad es parte de mi, vive en mi corazón, y sentiré lo mismo cada vez que vuelva a ella, me siento bienvenida, descubro cada cambio que le han hecho, descubro la hospitalidad de sus habitantes una vez más, los amigos que me reciben con los brazos abiertos y me hablan como si fuera ayer el último día que nos sentamos juntos, y mi familia, mi Ohana. Y sigo sonriendo, no puedo evitarlo.
Si, por increíble que parezca, nos robaron la banqueta. Y podrán preguntarse, como yo lo hice cuando me enteré, cómo es eso posible. Bueno, pues es muy simple. Como algunos sabrán, mi familia es de San Cristóbal, y esta es una bella ciudad colonial cuyas calles están hechas de adoquines y en algunos casos piedras o lajas. Nosotros tenemos una casa allá desde hace muchos, muchos años, de tal manera que mi bisabuelo, a principios del siglo pasado, había colocado en la banqueta unas lajas enormes, de más de un metro cuadrado y un ancho mayor del que se hacen actualmente, lo cual junto con su antigüedad les daba un valor económico mayor al de la mayoría de las lajas que puedan encontrarse en los sitios dedicados a la elaboración de este tipo de cosas. Pero principalmente, este material es difícil de encontrar, aunque uno tenga el dinero para pagarlas, además de que no cualquier albañil puede colocarlas correctamente y bueno, como es de suponer, en una ciudad como San Cristóbal estos materiales son bastante buscados. Bueno, en pocas palabras, la mañana de ayer cada una de las lajas que formaban la banqueta fuera de mi casa simplemente habían desaparecido, arrancadas cuidadosamente del piso, Cabe mencionar que se necesita más de una persona para levantar cada una, y un buen medio de transporte para llevárselas. Así que yo me pregunto, a dónde hemos llegado, para que alguien planee todo y se vaya con su camioneta a tomarse el tiempo, entre varias personas de arrancar la banqueta por completo y llevársela. Es para reírse.
Uno de los hornos de Terezin.


Hacía ya varios días que no escribía, pero es que estoy de nuevo en clases y he terminado mis guardias en el IMSS, y en el hospital nos traen con miles de trabajos y exámenes innecesarios, esta semana por ejemplo, tengo exámenes todos los días.
Este excelente sábado apenas comenzaba, y después de ir por una comida balanceada y nutritiva que consistió en un Subway de pollo teriyaki, nos fuimos Jorge y yo al concierto del maestro Fernando Delgadillo en el teatro Galerías. Magnífico concierto, como todo lo que él hace. Estuvo dividido en dos partes, la primera y la segunda. La primera era la hora del autocantor, así que cantaba para él mismo y solo nos dio las gracias por estar ahí mientras él se cantaba. Aquí presentó las canciones que ha escrito recientemente y algunas incluso que no han sido grabadas. Después vino la hora de las peticiones, que por cierto por mas que el niño gordito de la fila de adelante y yo gritábamos Esperanza casi hasta quedarnos sin voz, nunca la cantó, aunque yo creo que fue culpa del niño gordito porque perdía la coordinación y cuando los dos íbamos a gritar Esperanza a él se le ocurría gritar Aguacate y yo creo que Fernando no entendía nada. Sin embargo, a mi la verdad me daba lo mismo que cantara cualquiera de las que le pedían, todas me gustan. Cantó desde la canción que como él dice ya está hasta en el karaoke, Hoy ten miedo de mi, hasta El rag de las tres, que no es muy conocida, y al final del concierto cantó una de mis favoritas, que se llama Vuelos. Además de tener al maestro Fernando, estuvieron tres trovadores, que resultaron ser muy buenos también, desafortunadamente no recuerdo los nombres ahora, pues solo lo decían al principio de su presentación. Fue un gran concierto, ojalá Fernando regrese pronto a Guadalajara.